Nuestra historia

Dos primos, una exigencia común

Johya surgió del encuentro entre dos primos unidos por una misma convicción: la esmeralda colombiana merece venderse con total transparencia, a su justo valor y sin intermediarios.

Colombia, en el origen

En lugar de comprar en un mercado mayorista, hemos optado por ir directamente a la fuente. Adquirimos nuestras esmeraldas directamente en Colombia —en las regiones de Boyacá, Muzo y Bogotá—, allí donde se extrae la piedra. Cada compra se negocia in situ y se documenta, desde la recogida hasta la factura.

Una especialización total

Trabajamos exclusivamente con esmeraldas: una sola piedra, un solo saber hacer. Cada pieza se somete a una evaluación según criterios gemológicos y va acompañada del informe de un laboratorio independiente.

Lo que defendemos

Sin existencias ficticias, sin discursos sobre la «escasez», sin márgenes ocultos de intermediarios. Pagas por la piedra, no por la cadena. Esa es la promesa de Johya.